el adiós que nunca leíste
Y posiblemente nunca leerás.
Hoy es el día, quisiera que te despidieras de ellos, es la última que los vas a ver.
Quisiera poder decirte adiós, decirte lo mucho que te amé, lo mucho que significaste en mi vida y lo mucho que dolió que no funcionara.
Te prometo que lo intenté. Intenté perdonarte, intenté seguir contigo. Lo intenté pero desafortunadamente no sirvió de nada todo el dolor que nos hicimos pasar.
No te odio, sé que si llegaste a lastimarme hasta donde llegaste es porque yo lo permití y comparto responsabilidad contigo en ello.
No tengo la certeza, pero tampoco dudas sobre que me pusiste el cuerno, la verdad saberlo o no con certeza no cambia el hecho de que dejaste de amarme.
Te dejo con tu vida,
Tu trabajo, tu gente
Con tus puestas de sol
Y tus amaneceres.
Te dejo frente al mar,
Descifrandote tú solo
Sin mi pregunta a ciegas
Sin mis respuestas rotas.
Te dejo sin mis dudas
Pobres y malheridas
Sin mis inmadureces
Sin mi veteranía.
Gracias por todo.
Por todos los aprendizajes, el amor, el sexo, por mis perros, por tus detalles, por tu traición.
Gracias por enseñarme la peor versión de mi y lo oscuro que se puede poner todo cuando eliges incorrectamente.
Gracias por estar cuando estuviste, pero sobre todo gracias por tu ausencia que me enseñó tanto.
Gracias por darme la oportunidad de amarme otra vez cuando te fuiste.
Gracias por enseñarme tantas cosas que no quiero.
Gracias por enseñarme lo que la falta de comunicación genera.
Gracias por enseñarme lo que hace la falta de lealtad y la falta de confianza.
Te deseo desde el fondo de mi corazón que encuentres lo que mereces.
No te odio, pero por favor no quiero volver a verte en mi vida. Deseo que seas feliz, que no me extrañes, que no me busques y que coseches lo que has sembrado.
Gracias por intentarlo pero creo que tienes razón, eras el camino no el destino.
Comments
Post a Comment